martes, 22 de julio de 2014

UNA ESPAÑA DE FREELANCES

En una situación de desempleo cambiante, que depende en gran medida de la estacionalidad de cada serie de datos, en España hay otro debate que en los últimos años ha surgido en torno al empleo en nuestro país: ¿qué tipo de trabajo es el que se está creando?
De entre todos los debates, hay una visión cada vez más extendida entre todos los agentes sociales: nuestra economía va hacia un modelo laboral enfocado hacia los empleos parciales y los trabajos por proyectos individuales. Entre todos discuten si se trata de una precarización del empleo, un cambio de modelo laboral o las dos cosas, pero, en cualquier caso, una tendencia parece estar clara: el modelo de empleo tradicional, con contrato indefinido, labores claras y cierta estabilidad, está desapareciendo paulatinamente.
La evolución de esta tendencia la vemos en el mayor espejo en el que todos los países se miran, Estados Unidos, y los estudios al respecto parecen claros en sus conclusiones: adiós al trabajador indefinido, hola al trabajador autónomo, por cuenta propia o freelance.

España: los freelances sostienen el empleo autónomo

En España la tendencia no es muy diferente. Tras varios años bordeando los 3,2 millones de autónomos (el récord estuvo en mayo de 2008, con 3.409.008 profesionales por cuenta propia), el verano de 2008 dio el pistoletazo de salida para un constante descenso en el número de trabajadores de este tipo. En enero de 2013, de hecho, el vertiginoso descenso acabó con una cifra que bajó del límite psicológico de los tres millones.
Sin embargo, los números han conseguido una mínima estabilidad a lo largo de 2013 debido a la conjunción de dos polos opuestos: por un lado, el alto número de trabajadores que se daba de baja del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA); por otro, sin embargo, el también alto número de personas que se daba de alta en este régimen.
España aumentó en 70 diarios el número de autónomos registrados. Este nuevo tipo de trabajador por cuenta propia se divide, básicamente en dos grupos: en primer lugar, el de las personas que se han animado a emprender y montar su propio negocio; en segundo lugar, el de los profesionales que, ante una situación de desempleo agobiante, se han lanzado a la desesperada y se han dado de alta como autónomos en un último esfuerzo por tener trabajo. Lo que popularmente se conoce como 'el emprendedor por necesidad'.

¿Cuántos freelances hay realmente en España?

Si nos vamos a los datos oficiales del Ministerio de Empleo veremos que, a día de hoy, España cuenta con 3.119.533 autónomos, una cifra que viene a consolidar el lento (pero constante) crecimiento en el último año y medio. Pero, ¿a cuántos de estos autónomos podemos considerar freelances propiamente dichos? El cálculo no es fácil, pero, grosso modo, podemos hacer una estimación fijándonos en su actividad laboral. La Encuesta de Población Activa (EPA) asegura que en nuestro país hay cerca de 2,04 millones de autónomos no empleadores, lo que nos daría un número más ajustado del número de freelances.
Entre los alicientes para ser autónomo en nuestro país no solo se encuentran el ánimo de emprender o la desesperada situación económica de un parado. Dentro de los estímulos también se encuentra la famosa tarifa plana de los emprendedores, una figura creada por el Gobierno y, según la cual, un autónomo que se dé de alta por primera vez en el RETA solo pagará una cuota de 50 euros mensuales durante los primeros seis meses (sin esta tarifa, la base mínima de cotización de un autónomo establece una cuota cercana a los 261 euros mensuales).